Queridos amigos y lectores de Comunidad Cristiana:

 

Los saludo con mucho cariño en este domingo XXXII del Tiempo Ordinario, que Cristo colme sus vidas de su paz. El mensaje del Evangelio de hoy es claro y urgente: es una insensatez seguir escuchando a Cristo, sin hacer un esfuerzo para convertir nuestra vida. Es una necedad confesar a Jesús con una vida apagada, vacía de su espíritu y su verdad: es esperar a Jesús con las «lámparas apagadas». Los invito a ser del grupo de los sensatos: llevar consigo el aceite para mantener encendidas nuestras lámparas y tengamos iluminado el camino, para ser acompañados por el esposo y «entrar con él» a la fiesta.

XXXII Encuentro Diocesano de Pastoral Juvenil

Con mucha alegría, el día de ayer, con el lema: Todos llamados a ser callejeros de la fe y de la paz se vivió el encuentro de jóvenes y adolescentes de nuestra Arquidiócesis de Morelia. En el encuentro se ha invitado a todos los jóvenes a convertirse en misioneros y a evangelizar donde se encuentren, en “la propia casa, el ambiente de estudio o trabajo, la familia, los amigos”. En la actualidad hay una necesidad de hacer sentir cercana la Iglesia al mundo juvenil; hay muchos casos, no sólo los que buscan respuestas en los nuevos y difusos grupos religiosos, sino también aquellos que parecen vivir ya sin Dios, tanto en la teoría como en la práctica. Espero que como fruto de este Encuentro Juvenil los jóvenes y adolescentes tengan el valor de ir contra la corriente eficientista, de la cultura del descarte donde la solidaridad es casi una mala palabra. Los jóvenes son la riqueza de México y de la Iglesia, una riqueza que debemos transformar en esperanza a través del acompañamiento integral a cada uno de ellos. Como Iglesia es importante que acompañemos a los jóvenes en los lugares y en las condiciones en que se encuentran. Queremos estar a la altura del contexto y las necesidades en que viven. Nuestra contribución es la evangelización, el anuncio de la esperanza, el acompañamiento y el consuelo que nuestros jóvenes necesitan. Acompañémoslos en su vida de fe para que se conviertan en transformadores de la realidad, siendo constructores de paz. Invito a todos para que sigamos acompañando a los jóvenes en todas las formas posibles, pues su fuerza, energía, sueños, creatividad y esperanza son el dinamismo que se necesita para la reconstrucción de la sociedad y la transformación misionera de la Iglesia.

XVI Ultreya Diocesana

También quiero saludar y animar a todos los cursillistas que viven hoy la Ultreya Diocesana 2017. Pido a Dios que este encuentro de fe, teniendo como lema “Cristo Cuenta Contigo Para Construir la Paz” ayude a todos los miembros del Movimiento de Cursillos de Cristiandad a ser verdaderos evangelizadores y transformen los ambientes para tener y vivir una cultura de paz. Les recuerdo que la finalidad del Movimiento es la de anunciar la Buena Nueva (Evangelio) a las personas que previa selección, son invitadas a participar a un encuentro con Cristo vivo, y que posteriormente viviendo lo fundamental cristiano, se encargan de propagarlo en sus ambientes. Que de ese encuentro con Cristo surja el compromiso de ser constructores de paz, ya que es una tarea y responsabilidad de todos. La Ultreya como la Reunión de las Reuniones de Grupo que dan continuidad al cursillo en el cuarto día, es donde los hermanos y hermanas forman la comunidad para ser verdaderos amigos y juntos perseverar en la vida de la Gracia, espero que en ella se evangelice y se responda oportunamente para conocer y promover las alternativas para Construir la Paz que tanto anhelamos.

                                                                                     

Con mi oración, cariño y bendición.

 En Cristo, nuestra Paz

† Carlos Garfias Merlos,

Arzobispo de Morelia