Queridos amigos y lectores de Comunidad Cristiana:

En este Domingo de Ramos, levantemos nuestros ojos hasta el rostro del Crucificado y contemplemos el amor insondable de Dios, entregado hasta la muerte por nuestra salvación. Hoy descubramos en ese rostro el de tantos otros crucificados que, lejos o cerca de nosotros, están reclamando nuestro amor solidario, compasivo y misericordioso.

Semana Santa: vivencia y compromiso

Con el Domingo de la Pasión del Señor comenzamos las celebraciones de la Semana Santa. Durante estos días los católicos celebramos los misterios centrales de nuestra fe: Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. A través de las acciones litúrgicas, las formas de religiosidad y las representaciones, celebraremos y viviremos los misterios de la Pascua: caminar detrás de Jesús con nuestra cruz para conducirnos a la paz y la reconciliación y compartir la vida nueva que nos ofrece el Resucitado.

Los ramos que bendecimos y portamos el Domingo de Ramos son signo de la victoria de Jesucristo y de nuestra opción por Jesús, que es nuestra paz; así expresamos estar decididos a seguirlo en su Pasión dando la vida por amor, aunque tengamos que afrontar rechazos y sufrimientos, como los mártires.

El Miércoles Santo tendremos la Misa Crismal en nuestra Catedral, celebración única en el año que solo preside el Obispo con sus sacerdotes que renuevan su compromiso sacerdotal. En esta celebración el Obispo bendice solemnemente los óleos de Enfermos, de los Catecúmenos y consagra el Santo Crisma.

El Jueves Santo celebraremos la Eucaristía de la Cena del Señor, donde recordaremos la institución de la Eucaristía, la institución del Sacerdocio y el mandamiento del amor.

El Viernes Santo celebraremos la Muerte del Señor, escucharemos el relato de su Pasión y Muerte, y el Sábado Santo tendremos la solemne Vigilia Pascual en la que celebraremos la Resurrección de Cristo, con la vida nueva del Resucitado.

Vivamos esta Semana Santa, experimentemos la prueba más grande de amor, la garantía de que Dios sí quiere el bien y una vida mejor para todos; sólo espera nuestra participación activa, espera que vivamos el misterio de la Pascua para ser artesanos de justicia, de amor y de paz en nuestra vida diaria.

Con mi oración, cariño y bendición.

En Cristo, nuestra Paz

† Carlos Garfias Merlos,

Arzobispo de Morelia