Queridos amigos:

Que en este Domingo XVII del Tiempo Ordinario, gocen de la Paz que brota de Cristo. Hoy el Evangelio nos llama a la fraternidad y solidaridad responsable, el «milagro» del pan es signo del mundo querido por Dios: un mundo fraterno y solidario donde todos compartan dignamente la vida que reciben de Dios.

 

XXII Aniversario de Consagración Episcopal

El pasado 25 de julio, fiesta del Apóstol Santiago, en mi tierra natal, Tuxpan, Mich., con profunda gratitud y esperanza, celebré mi XXII Aniversario en el servicio episcopal, me alegré también con mi hermano Mons. Carlos Suárez Cázares, quien celebró su XXX Aniversario Episcopal. En este marco de alegría, de acción de gracias y de reflexión, les ruego se unan a nuestra acción de gracias y pidan por nosotros, a fin de seguir siendo fieles y perseverantes en la fe, la esperanza y la caridad.

Mi deseo y propósito más profundo es ser “para” y “con” ustedes un Obispo Constructor de la Paz, acompañando de forma integral a las víctimas, las familias y los jóvenes. Como Obispo, estoy en el empeño de seguir “multiplicando el pan” necesario para responder con esperanza a tantos retos que tenemos como Iglesia dentro de una sociedad compleja. Los Obispos estamos llamados a ser servidores del Evangelio para la esperanza del mundo y sabemos que esta esperanza no proviene de nosotros sino del Espíritu Santo, que no deja de ser el custodio de la esperanza en el corazón del hombre. Mi gran sueño es que un día reine entre nosotros la verdad, la justicia y la paz. Les ruego oren por sus Obispos para que continuemos con mayor entrega, generosidad y alegría nuestro ministerio episcopal en esta amada Diócesis de Morelia. Encomiendo mi ministerio episcopal, el de mi hermano Mons. Carlos Suárez y el de todos los Obispos a la intercesión de la Virgen María de la Salud, Madre de la Iglesia y Reina de los Apóstoles. Que Ella nos alcance la gracia de vivir entregados al amor que Cristo nos ha confiado como Obispos y siga siendo para todos, Pastores y ovejas, nuestra esperanza y nuestro consuelo.

Con mi oración, cariño y bendición.

En Cristo, nuestra Paz

† Carlos Garfias Merlos

Arzobispo de Morelia.