Queridos amigos:

Les saludo a todos con mucho cariño en Cristo, nuestra Paz: “Que la vida de Gracia, que Jesús nos ofrece, inunde nuestros corazones”. En este V Domingo de Cuaresma, el Evangelio nos narra la resurrección de Lázaro, que es una invitación a creer en Jesús, apostar por la vida y abrirse a la posibilidad de una vida plena.

El perdón y la reconciliación: pilares para construir la paz

El perdón y la reconciliación son los principales pilares para construir la paz, pues nos ayudan a evitar los deseos de venganza, dando paso a la indulgencia. Perdonar es una decisión que nos lleva más allá de los comportamientos violentos e irracionales de la otra persona, de sus miedos y errores, pues cuando perdonamos surge una mayor comprensión y compasión por nosotros mismos y por los demás.

Propiciemos en nuestro entorno que el perdón sea nuestra forma de vida, para convertirnos gradualmente de víctimas de nuestras circunstancias en poderosos co-creadores de nuestra realidad. Es necesario que el perdón nos enseñe a poder estar en desacuerdo con alguien sin retirarle nuestro cariño, y a reconocer que hemos hecho daño a otros y que otros a su vez nos han dañado, y así ver las heridas como posibilidad para crecer en el amor y la misericordia hacia los demás.

Invito a todos para que, experimentando el perdón y la reconciliación, emprendamos en nuestras parroquias un proceso de acompañamiento que facilite la reinterpretación de los acontecimientos dolorosos del pasado, superando los sentimientos de rencor y venganza entre nuestro pueblo.

Prevenir la depresión es fortalecer nuestras capacidades

El próximo 7 de abril celebraremos el Día Mundial de la Salud 2017, que tiene como finalidad movilizar la acción preventiva en torno a un tema de salud específico que preocupa a las personas de todo el mundo.

Este año, el tema es “Hablemos de la depresión”, que afecta a personas de todas las edades, condiciones sociales y países. La depresión provoca angustia mental y afecta la capacidad de las personas para llevar a cabo hasta las tareas cotidianas más simples, que en ocasiones influye negativamente en las relaciones familiares, amistosas y laborales.

La depresión es prevenible y tratable. Colaboremos para que quienes sufren de depresión, o están propensos a ella, encuentren en nosotros un apoyo. Hablar con una persona de nuestra confianza puede ser un primer paso para alcanzar la cura.

Invito a todos para que busquemos, por todos los medios, prevenir la depresión, fortaleciendo así nuestras capacidades y ayudando a los demás a encontrar elementos que favorezcan su rehabilitación.

Con mi oración, cariño y bendición.

En Cristo, nuestra Paz

† Carlos Garfias Merlos

Arzobispo de Morelia