VIRGENDELASALUD

DESCRIPCION DE LA IMAGEN DE NTRA. SRA. DE LA SALUD

La Imagen de Nuestra Señora de la Salud, de tamaño casi natural, mide aproximadamente un metro cincuenta centímetros de altura. Desde su única restauración en 1960, conserva su antuguo color y barniz en el rostro y manos, que los siglos no han podido decolorar. A los lados de sus pies le salen los cuernos de una media luna de planta.

Su rostro, un poco inclinado hacia el lado derecho. Sus facciones semejan una indita tarasca, lo que indica que un indígena fue el artífice de esta escultura. Las manos las lleva juntas al pecho, un poco cargadas hacia la izquierda, como siempre entre nosotros se ha representado a la Concepción Inmaculada. Sus ojos, de mirada bellísima, son pintados y sobrepuestas las pestañas, que por el barniz tan brillante, parecen ser de porcelana.

Toda la imagen se asienta sobre una rica y antigua peana de plata, con una concha también de plata simulando nubes repujadas, con ocho querubines a cada lado; sobre esta concha cae la túnica y el manto. Su vestido siempre es color blanco y su manto azul oscuro. Sólo en la festividad del 15 de agosto el manto es rojo, de telas muy finas y preciosas, recargadas de ricos y hermosos bordados de hilo de oro, para indicarnos su realeza.

Su cabellera, rizada con mucha gracia, cae en bucles sobre los hombros y a su espalda, muestra sobrepuesta una aplicación bordada de oro y finas perlas. Una aureola de plata dorada con diversas piedras incrustadas de dos ráfagas le rodea la cabeza. El manto es tan largo que cuelga hacia atrás con una gran cauda, de modo que los devotos pueden cubrirse con él, cuando se les permite subir al camarín en donde está colocada.

Es tan breves rasgos, esta es la imagen de María Inmaculada de la Salud encanto, vida y corazón de nuestra Arquidiócesis. Por eso afirmaba el Sr. Arzobispo Dn. José Ignacio Arciga: “Es cierto que la cabeza de la Arquidiócesis está en Morelia, pero el corazón está en Pátzcuaro”.

DATOS HISTÓRICOS DE NUESTRA SEÑORA DE LA SALUD

Recién nombrado como primer Obispo de Michoacán, Don Vasco de Quiroga mandó fabricar a unos religiosos franciscanos y a unos indígenas una imagen de María Santísima con la técnica utilizada por los purépechas, a través de una mezcla de pasta de caña y bulbos de orquídea. Esta imagen la colocó Don Vasco en la capilla del Hospital de Santa Marta de la ciudad de Pátzcuaro con la inscripción “Salus Infirmorum”. Desde entonces el pueblo fiel la invoca en nombre de “La Virgen de la Salud”.

En 1960 el Sr. Cura Juan Meléndez Carreño modificó su tala original de la Inmaculada Concepción, respetando su rostro y sus manos para darle el aspecto de una escultura a la usanza española.

En 1737 la Virgen de la Salud fue proclamada Patrona de la ciudad de Pátzcuaro, siendo párroco Dn. José Eugenio Ponce de León. Diez años después, se fundó el Monasterio de las Monjas Dominicas en el anexo al templo del Sagrario, para que estuvieran pendientes del culto y cuidado de Ntra. Sra. De la Salud.

El 8 de diciembre de 1899, el Sr. Arzobispo Dn. José Ignacio Arciga coronó la bendita imagen con la autorización del Papa León XIII, acompañado de los Sres. Obispos José de Jesús Ortiz, Obispo de Chihuahua y Rafael Camacho, Obispo de Querétaro.

El 29 de junio de 1907 el Papa Pío X elevó el templo parroquial de Pátzcuaro al rango de Iglesia Colegiata, asignándole su colegio propio de canónigos y el presidente del Cabildo le dio la dignidad de “Abad”. El Sr. Arzobispo Dn Atenógenes Silva ejecutó el decreto pontificio el 8 de enero de 1908, por el cual el templo parroquial se convirtió en Colegiata y el primer Abad de la Basílica fue Dn. Rafael Nambo.

El 25 de Junio de 1924 el Papa Pío XI erigió la Colegiata a la dignidad de Basílica Menor y declaró a la Santísima Virgen de la Saludo Patrona Pimaria del Arzobispado de Morelia, a solicitud del Sr. Arzobispo Dn. Lepoldo Ruiz y Flores.

Por muchos años el Patronato de la Santísima Virgen de la Salud sobre la Arquidiócesis de Morelia se celebraba el 16 de diciembre. A partir de 1956 se comenzó a celebra el 8 de julio hasta la fecha.

CONSAGRACIÓN DELA ARQUIDIÓCESIS DE MORELIA A NTRA. SRA. “MARÍA INMACULADA DE LA SALUD”

¡Oh! María Inmaculada de la Salud, Reina, Madre y Abogada nuestra, Patrona dulcísima de la Arquidiócesis de Morelia: El Obispo, los Sacerdotes y el Pueblo fiel de esta Iglesia diocesana, llenos de amor y gratitud por tus innumerables beneficios, nos consagramos a ti, ofreciéndote cuento somos y tenemos para tú, como amabilísima Soberana, reines siempre en nuestros corazones y hagas que reine plenamente en todos tu Santísimo Hijo Jesucristo, Salvador nuestro.

Acepta y bendice amorosamente el ministerio, los sacrificios y el celo pastoral de tus sacerdotes. Acoge bajo tu cuidado y protección a las familias religiosas que colaboran en estas tierras. Sé la Madre solícita y la protectora de nuestro Seminario; toma posesión de los hogares y haz que cada uno de ellos sea un santuario de fe, de piedad y de vida cristiana. Ampara y defiende del mal a la niñez y a la juventud, que muy especialmente confiamos a tus maternales cuidados. Haz que florezca tu devoción y la vida cristiana en todos los hogares cristianos. Bendice las obras del apostolado que los sacerdotes y los fieles laicos desean emprender a la sombra de tu soberano patrocinio.

Conserva y aumenta en nosotros la fe, restaura la vida cristiana, triunfa y ayúdanos a vencer el error y el vicio, para que sirviéndote fielmente aquí en la tierra, por tu intercesión, lleguemos ante tu Hijo Jesucristo, para ser tu gozo y tu corona en el cielo ¡Amén!