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“Morir es nada cuando por la Patria se muere” (José María Morelos y Pavón)

P. Ángel Espino García

1. Había una vez un ladrón, que era muy buen ladrón, pero en cierta ocasión le fallaron los cálculos. Entró de noche a robar un banco y, con mucho sigilo, llegó a la caja fuerte. Observó un letrero que decía: “Señor ladrón, por favor no use marro ni dinamita. La caja no tiene combinación y la puerta está abierta. Sólo haga girar la perilla”. Muy contento el hombre por la información, con su mano diestra hizo girar la perilla. En ese momento cayó en su cabeza un costal de arena con grandes piedras. El hombre quedó noqueado. En eso, se encendieron las luces rojas y sonó fuerte la alarma. Llegó la policía que siempre vigila y llevaron al bandido a la cárcel. Al volver en sí, dijo a los policías: “Señores, eso no se vale. ¿Por qué engañan a uno? Yo entré pacíficamente al banco y, sin embargo, me ponen trampas. ¡Y luego dicen que hay que tener confianza en los demás y amar al prójimo como a uno mismo!”

2. Así en la ecología. Desde la Amazonia brasileña, pasando por El Salvador, Guatemala y anexas, exceptuando Costa Rica, que tiene otro tipo de educación (como muestra está “La Sierra Leona”), hasta el último bosque de México, reina la corrupción, la tala y la impunidad. Son perturbados día y noche los ecosistemas, incluyendo el área de la Reserva de la Mariposa Monarca. ¿Por qué? Hay dos causas: la pobreza de las mayorías y la ambición económica de unos pocos. Grandes camiones recorren las carreteras, día y noche con trozo, raja o astilla, ya que en los aserraderos procesan los árboles vivos que son convertidos en astillas para evadir la ley. En cambio, si la autoridad sorprende a un pobre, le recogen el burro, el hacha y la docena de tablas. Además lo detienen y lo llevan a “La Profepa”, donde lo castigarán con multa económica o cárcel, y ni el aparejo de su burro le dejan. ¡Así están las cosas en esta linda patria mexicana!

3. La voz de la Iglesia. El papa Francisco, en su encíclica sobre el medio ambiente, nos recuerda que la Santísima Virgen María es la Reina de todo lo creado. María, que cuidó a Jesús, ahora vive con Él y es Madre y Reina de todo lo creado. Todas las criaturas cantan su belleza, y junto a Ella, aparece San José en el Evangelio como el hombre justo y trabajador, lleno de la ternura que es propia de los realmente fuertes. Los dos pueden enseñarnos y motivarnos a proteger este mundo que Dios nos ha entregado.

4. Los productores y consumidores son los componentes vivos de los ecosistemas. Los productores son llamados “autótrofos” (porque se alimentan a sí mismos). Son los que elaboran los nutrientes que necesitan a partir de compuestos y de la energía que obtienen de su ambiente. La mayoría son plantas verdes que captan el 1% de la energía solar que cae sobre las hojas y que convierten en energía química almacenada en moléculas orgánicas. Gran parte de los productores captan luz solar para elaborar carbohidratos ricos en energía (como el azúcar), mediante la fotosíntesis, que es la vía por la cual entra la energía en la mayoría de los ecosistemas. Durante la fotosíntesis ocurren cientos de cambios químicos para que al fin podamos tener los frutos, las semillas y el oxígeno puro de la montaña. Los demás organismos de un ecosistema son consumidores o heterótrofos. (Son los que se alimentan de otros). Ejemplo: los humanos. Por tanto, debemos cuidar la Creación y ser gente responsable. No destruir nidos de aves y que tengan libertad. Dice un proverbio chino: “Un pájaro no canta porque tenga una respuesta; canta porque tiene en su pecho una canción”. ¡Salvemos lo verde!