Queridos amigos y lectores de Comunidad Cristiana:

Les saludo a todos con mucho cariño en Cristo, nuestra paz: “El Dios de la esperanza, que por la acción del Espíritu Santo nos colma de su alegría y de su paz, esté con todos ustedes”. Hoy celebramos el 4° Domingo del Tiempo Ordinario, en el que Jesús nos invita a mirar con nuevos ojos nuestra realidad, inclusive, a sentirnos dichosos en el llanto y en el sufrimiento, en fin, una felicidad distinta. Pero también nos invita a trabajar por la paz y la justicia para poder ser llamados hijos de Dios. Hagamos de las Bienaventuranzas nuestro itinerario de vida, y dejemos que Jesús nos guíe y acompañe en todo momento.

Inicio de ministerio episcopal en Morelia

El pasado miércoles 18 de enero, en el estadio Venustiano Carranza se llevó a cabo una magna celebración en la que pude experimentar el cariño y la cercanía de Dios a través de todos los que participaron en ella. La presencia de Cardenales, Arzobispos y Obispos, así como de sacerdotes, religiosos y religiosas, seminaristas y fieles laicos, manifiesta la comunión y la unidad de la Iglesia.

Agradezco de corazón, a todos los que hicieron posible que dicha celebración se realizara satisfactoriamente, principalmente con su valiosa presencia, con su oración y su cariño. En ustedes he experimentado y contemplado el rostro variado y la enorme riqueza de nuestra Iglesia, expresada en la solidaridad, la fraternidad y la amistad que brotan de Cristo, el Señor.

Ver cada rostro, cada corazón, cada hermano, cada creyente congregado para ser testigo del Inicio de mi Ministerio Episcopal en Morelia, me conforta y me alienta a seguir respondiendo con generosidad al llamado que Dios me ha hecho de ser pastor en medio de ustedes.

Yo vengo a la Arquidiócesis de Morelia y a estas tierras michoacanas a compartir la fe en Jesucristo, nuestro Dios y Señor, de quien todos hemos recibido infinidad de bendiciones. Vengo como pastor, para que caminemos juntos por los caminos del perdón y la reconciliación, de la paz y la justicia; pues, sólo en Dios podremos encontrar el fundamento sólido para hacer que Michoacán y Guanajuato encuentren la paz.

Quiero invitar a todos a sumarse al esfuerzo común y compartido de recuperar la paz. Invito a la sociedad en general, a los hombres y mujeres de buena voluntad, a las organizaciones civiles y a las autoridades, a los empresarios, a las universidades, a los hermanos de otros credos, a todos sin excepción; colaboremos con entusiasmo, con pasión, con respeto mutuo y con responsabilidad en todas las iniciativas que promuevan el bien común y abonen a la construcción de la paz.

Ordenaciones Diaconales en Morelia

El jueves 26 de enero en la memoria de los santos obispos Timoteo y Tito, fieles colaboradores de San Pablo; en la Santa Iglesia Catedral de Morelia ordené a 10 nuevos Diáconos para nuestra Iglesia Particular, incrementando así el Presbiterio de Morelia y sumando más manos, mentes y corazones al proceso de evangelización y construcción de paz en Morelia, Michoacán y Guanajuato. Este hecho, sin duda alguna, es la máxima expresión del llamado que Dios hace a sus hijos a través de la vocación a la vida consagrada.

Estos 10 jóvenes que han entregado su vida a Dios a través de la Ordenación Diaconal representan la esperanza de nuestra Iglesia para seguir instaurando el Reino de Dios, para seguir haciendo presente a Jesús en medio de su pueblo, para seguir anunciando la Buena Nueva y para seguir brindando consuelo y esperanza a quienes más lo necesitan.

La Iglesia y sus ministros estamos llamados a parecernos a Jesús, que se encarnaba en la vida real de la gente como se encarnaba Él, a despertar en el corazón de las personas la confianza en Dios, y sobre todo, a reproducir el amor de Jesús, que se preocupaba de los que sufren, que arriesgaba su seguridad por defender la causa de los últimos, que amaba por encima de todo a los desvalidos.

Es de suma importancia que como comunidad, nos unamos en oración y sigamos trabajando para promover las vocaciones a la vida sacerdotal y consagrada, alentando a más y más jóvenes que se sientan llamados por Dios, a atender con generosidad su voluntad.

José Alejandro, Marco Antonio, Julio César, Roberto, Enrique, José Antonio, Juan Luis, René, Éver Andrés y Rodolfo como Diáconos, vienen a renovar las fuerzas de nuestra Iglesia Particular y la alegría de ser seguidores de Jesús. Invito a todos a que los sigamos acompañando con nuestra oración y consejos en esta nueva etapa de sus vidas, para que sean pastores según el Corazón de Cristo.

Con mi oración, cariño y bendición.

En Cristo, nuestra Paz:

† Carlos Garfias Merlos,

Arzobispo de Morelia.