comunicadores

 

Se realizó el Encuentro Nacional de Pastoral de la comunicación en Monterrey y un grupo de cinco personas de la comisión diocesana de pastoral de la comunicación hemos participado de esta experiencia que nos dejó un buen sabor de boca y la real necesidad de seguirnos preparando como diócesis en la cultura de los medios de comunicación. Se percibe interés de la Iglesia por responder a los tiempos actuales donde ahora predomina y se ponderan los medios de comunicación no solo como un arte sino como un real poder de influencia en las distintas realidades.

Hubo una considerable participación de personas jóvenes, una vez más constatamos la importante participación de los laicos en cuanto a su profesionalización e ímpetu por configurar una Iglesia acorde a las necesidades presentes. Hay diócesis que se van iniciando en los medios de comunicación y hay diócesis que ya tienen una vasta experiencia y conocimiento en este tema. Es de valorar la entrega y la convicción por evangelizar en esta cultura mediática, aunque aún percibo cierta pasividad y lentitud en nuestra mentalidad católica acerca de esta realidad que en ocasiones nos desborda.

En este sentido reflexionábamos en una de las charlas acerca de la comodidad que tenemos por no sentirnos exigidos y no tener competencia en cuanto a nuestros lenguajes religiosos o católicos. Solamente nosotros nos entendemos aunque los demás no nos entiendan y creo que allí tenemos una gran desventaja en estos tiempos de mucha comunicación porque durante siglos hemos manejado un lenguaje de tribu, somos los mismos agentes comprometidos y nuestros mensajes de contenido son poco significativos. Nuestros mensajes son lisos e insípidos que adormecen y aburren; necesitamos romper el lenguaje de tribu y generar contenidos que den razón de ser a la humanidad desde el silencio y los signos.

* Coordinador de la Comisión Diocesana de Pastoral de la Comunicación.

P. Rubén Hernández Colín*