multi

*P. Rubén Hernández Colín

Cuando la televisión llegó a nuestros hogares era la novedad y la sorpresa. Para muchos era imposible tenerla; para otros, aunque no se tuviera lo necesario, pero la televisión no podía faltar; toda una hazaña poder estar frente a un televisor. La pantalla realmente hipnotizaba: lograr ver otras personas e historias que nos trasladaban a otros lugares, esa pequeña ventanita que nos hacía aligerar los problemas, las limitantes o los condicionamientos.

Ahora, en cada espacio o habitación de distintos hogares es común ver prendidas varios televisores, y eso sin mencionar las tabletas, los celulares o las computadoras. Un nuevo fenómeno que se hace llamar Multiscreening, que las nuevas generaciones han impuesto como un estilo de vida: viendo televisión por la noche y con celular en mano. Dicho fenómeno viene a delatar el tiempo que le invertimos a las pantallas, no como algo ajeno a nuestro cuerpo, como extensiones de nuestro cuerpo que forman parte de nuestro ser.

Claro está que tiene sus inconvenientes que ya hemos mencionado: desintegración familiar, inadaptación, fuga de la realidad. En fin, es un reto y un desafío para la Pastoral de la Comunicación analizar y reflexionar, tanto teológicamente como sociológicamente, este fenómeno para encontrar respuestas evangelizadoras y canales misioneros para lograr insertar el Evangelio en los nuevos contextos digitales.

 

 

*Coordinador de la Comisión Diocesana de Pastoral de la Comunicación. 

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