protect what matter

P. Benjamín Osornio Morales,

Encargado Diocesano de la DIPAFV

Al comenzar este año 2018, la Dimensión Diocesana de Pastoral de la Familia y la Vida (DIPAFV) quiere estrenar esta sección de servicio para las familias de nuestra Arquidiócesis, con la doble finalidad de poder ofrecer algunos puntos de reflexión y de estudio sobre algunos temas de actualidad e interés para los agentes de Pastoral Familiar y para las familias lectoras de este Semanario.

“¡Familia sé lo que eres!” es un grito en voz del Papa San Juan Pablo II que desde 1981 hizo en la exhortación apostólica Familiaris consortio (FC) como una invitación a redescubrir la familia y a encontrar nuevamente su verdad en la autenticidad de cada hogar. En dicho documento se pone en contexto la situación que vive la familia en los tiempos modernos, pues “ha sufrido, quizá como ninguna otra institución, la acometida de las transformaciones amplias, profundas y rápidas de la sociedad y de la cultura”

Hemos querido titular así esta sección quincenal buscando ofrecer algunas líneas de estudio y reflexión a la luz del Magisterio de la Iglesia, para que las familias en general y los equipos parroquiales de Pastoral Familiar tengan una palabra que les dé esperanza en medio de los cambios que han venido sufriendo en la sociedad.

El Papa San Juan Pablo II advierte que en la institución familiar han recaído, como si fueran proyectiles dirigidos a minar de raíz la validez de la familia natural, todos los cambios doctrinales, sociales, culturales, económicos, ideológicos, etc. Ninguna otra institución social, como la célula fundamental de la sociedad, ha sufrido las transformaciones culturales. Para muestra, sólo pensemos en las pretensiones actuales de devaluar la familia buscando legislar e imponer nuevos modelos de familia que no están basados en la unión natural de un hombre y una mujer.

Así encontramos que muchas familias en nuestro tiempo pasan por situaciones muy complejas en su conformación familiar. Desde quienes viven violencia intrafamiliar, verbal, psicológica o física, hasta quienes se han fracturado, separado y divorciado.

Hay muchas familias que están sorteando las tempestades que han azotado su casa y viven inciertas y hasta desanimadas como si los motivos y razones para construir sanas relaciones intrafamiliares se hubieran terminado. A estas familias les queremos decir con el Papa Francisco, que hay que seguir caminando, no se desanimen, lo que se nos promete siempre es más que lo que de hecho hemos vivido (cfr. Amoris Laetitia [AL], núm. 325). Esta sección ofrecerá motivos para la esperanza.

No ignoramos que hay muchas familias que viven estas situaciones de cambio acelerado y de transformación cultural permaneciendo fieles a los valores que constituyen el cimiento de la familia. Son muchas familias, la mayoría que se esfuerzan y luchan por conservarse en el amor verdadero y recíproco, el dialogo, la ayuda mutua, la comprensión, la confianza, la paciencia, la tolerancia, el respeto, etc. porque están convencidas de que encarnar realmente en su historia familiar estos valores es la tarea que les ocupa en el diario vivir.

¡Familia, sé lo que eres!

1) Una íntima comunidad de vida y amor.

2) Una iglesia doméstica.

3) La célula básica de la sociedad.

4) El santuario de la vida.

5) La primera escuela de los valores.

Ponemos bajo la especial protección e inspiración de la Sagrada Familia de Nazaret esta sección de la Comunidad Cristiana para que cumpla con su cometido y sea de mucha utilidad para las familias y para los equipos de Pastoral Familiar.