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P. Juan Manuel Quiroz Armenta, Vicario Episcopal de Pastoral

Rumbo al Congreso Provincial Vocacional de Adolescentes y Jóvenes y la Misión Juvenil Vocacional en la Arquidiócesis

En la Teología hay un concepto llamado “lugar teológico”. Así se denomina al espacio desde el que se puede reconocer en un modo particular la revelación de Dios, es decir, un lugar donde se reflexiona y se descubre la manifestación de Dios. Desde esta perspectiva, los “jóvenes” pueden ser considerados también como un “lugar teológico”, convirtiéndose así en el espacio desde el que Dios se manifiesta de un modo original y desde donde nosotros podemos realizar nuestra reflexión teológica.

Para Karl Rahner SJ, gran teólogo alemán del siglo XX, nuestra reflexión sobre Dios no puede estar disociada de nuestra reflexión sobre el ser humano. Y si consideramos que los jóvenes tienen mucho que decirnos de lo “humano” y por lo tanto de lo “divino”, podemos tenerlos como objeto de nuestra reflexión teológica.

Si algo caracteriza al joven es que se trata de un constante misterio que no puede ser resuelto sino acompañándolo de cerca, para escucharlo hablar de la vida, del país, de su afectividad, de la realidad que lo rodea, de sus sueños, de sus miedos, de sus ganas de construir un mundo más justo, de sus deseos de hacer mejor las cosas, de sus heridas, de sus frustraciones. Sin embargo, el joven no está buscando que uno le resuelva la vida, el joven está buscando su propio camino, está buscando la trascendencia, y en esa búsqueda se dejará encontrar por Dios, como diría el sacerdote jesuita francés, misionero del Perú; Vicente Santuc SJ.

Lo que nos toca entonces es escucharlos y acompañarlos en sus búsquedas y en sus itinerarios de vida, estar dispuestos a dejarnos transformar por esta manifestación de Dios a través de la juventud. [1]

La Iglesia atenta y preocupada por este “lugar teológico” ha abierto una ruta: “el año de la juventud”; extendido desde el XVIII Sínodo de los Obispos, declarando importante la presencia de los jóvenes en la Iglesia y el mundo, y considerando en ellos el tema de la fe y el discernimiento vocacional, cuya llegada de la ruta es la creatividad de cada una de las Provincias y Diócesis en la Iglesia para celebrar este año dedicado a ellos.

En la Provincia Eclesiástica de Morelia, hemos querido comprometernos en la realización de un Congreso Provincial Vocacional de Adolescentes y Jóvenes, y en la Arquidiócesis de Morelia llevar a cabo una Misión Juvenil Vocacional con la finalidad de llegar a aquellos jóvenes y adolescentes a quienes no hemos llegado.

Estemos atentos a la fecha y lugar de estos dos eventos juveniles, ya están las Comisiones y Dimensiones encargadas de la juventud trabajando para ello, mientras tanto oremos para que el contacto con los jóvenes y adolescentes de nuestra Provincia y de nuestra Diócesis no sólo sea un éxito sino una verdadera manifestación de Dios que haga resplandecer el rostro joven de la Iglesia constructora de paz.

[1] Cfr. P. Víctor Hugo Miranda SJ, periódico “La Reforma”, Lima, Perú.