04 1

P. Juan Manuel Quiroz Armenta, Vicario Episcopal de Pastorañ

México está lleno de gente talentosa y capaz, y posee un vibrante espíritu emprendedor. Aun cuando en el plano gubernamental de nuestro país el modelo actual de desarrollo pareciera que no responde a las nuevas circunstancias y paradigmas del presente; sin embargo, y de igual manera siempre es bueno replantearnos de múltiples maneras nuestro caminar pastoral: ¿hacia dónde vamos y qué modelo de guías (lideres) queremos ser?

El pasado 26 de mayo tuvimos la oportunidad de ver a la Iglesia al frente de la sociedad y conviviendo entre los líderes sociales actuales, reconocidos por la Fundación “Génesis” SUCAyM (Superación Cultural, Académica y Moral), que tiene como consigna y motor de avance el estudio, y junto a ello, la conformación de personas y grupos que buscan una mejor sociedad a través de la elogiable labor social y el extenso trabajo moral y humanitario.

Entre los líderes premiados en lista, se encuentra el Sr. Arzobispo D. Carlos Garfias Merlos, Pastor de nuestra Diócesis, quien recibió el premio en la categoría de Liderazgo por su valiosa colaboración en la sociedad en el fomento de la Construcción de Paz. Nos congratulamos con el Sr. Arzobispo por este reconocimiento.

Mons. Garfias Merlos se dijo agradecido por dicho reconocimiento e hizo énfasis en la Construcción de Paz, basado en la búsqueda del diálogo como un medio para la superación de las personas, las familias y las instituciones, de tal manera que contribuyan a la toma de decisiones y la paz. Señaló que, en la Construcción de la Paz, es importante buscar “que la persona aprenda a conocerse a sí misma, que conozca lo que piensa y lo que siente, que aprenda a expresarlo, que aprenda a dialogar y hacer discernimiento para tomar buenas decisiones, para saber resolver conflictos y encontrar maneras adecuadas de diálogo y de comunicación”.

Añadió que, desde que fue consagrado Arzobispo de la Arquidiócesis de Morelia, ha emprendido este proyecto “buscando diálogo al interior de la Iglesia, entre los sacerdotes, y de los sacerdotes con sus colaboradores y comunidades; asimismo ha procurado, desde la Iglesia, abrir el diálogo con la sociedad civil para generar un diálogo que construya a las personas, un diálogo que construya la familia, un diálogo que aporte y construya a la toma de decisiones.

Este acontecimiento pareciera recordarnos a todos los agentes de pastoral que nuestro país y nuestras comunidades se caracterizan por:

• Talento pujante, comprometido y capaz.

• Un vibrante espíritu emprendedor.

• Un gran lugar para vivir, lleno de oportunidades.

• Un ecosistema amigable para la innovación.

• Una Fe inquebrantable .

A su vez, estas características nos vienen bien para recordarnos la ardua labor pastoral que tenemos frente a nosotros, y que, aun cuando ya estamos en camino, hemos de continuar, porque en la sociedad actual nuestros hermanos más desfavorecidos nos requieren, y nuestro mundo, tan agobiado y cansado porque trae a cuestas el fenómeno del secularismo y el relativismo, nos pide ayuda.