1041126174Hna. Irma G. Murrieta

El pasado 14 de junio se llevó a cabo el “Coloquio sobre migración Internacional Santa Sede-México donde buscaron concienciar sobre el papel de la Iglesia y la sociedad en la acogida y el acompañamiento. El encuentro, contó con la participación del canciller mexicano, Luis Videgaray Caso, y del Secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin.

También Guillermo Ortiz Mondragón, obispo de Cuautitlán y responsable de la Pastoral de la movilidad humana en la Conferencia del Episcopado Mexicano; y Cristina Gómez Johnson, académica por la Universidad Iberoamericana Campus Ciudad de México entre otros participantes de este país.

El coloquio se dirigió principalmente a embajadores de los países del continente americano acreditados ante la Santa Sede, y de algunos otros países involucrados en la cuestión de la migración, instituciones de la Santa Sede y de la Iglesia que se dedican al tema migratorio.

Se pretende continuar dialogando acerca de la dimensión humana que posee la migración internacional en el contexto mundial y sobre la aportación que el fenómeno migratorio ha realizado en la historia de las naciones.

Con la presencia de funcionarios del más alto nivel en un coloquio internacional organizado en el corazón del Vaticano, México y la Santa Sede apuestan a defender la dignidad humana de los migrantes.

Durante el mismo se reafirmó "la necesidad de promover y proteger de manera efectiva los derechos humanos de todos los migrantes, a nivel nacional y en los foros multilaterales", en dos turnos, con paneles por la mañana y por la tarde, los participantes abordaron temas como: "Avances e implicaciones del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular", "Migración y desarrollo desde la perspectiva del Pacto Mundial" y "Migración y medios de comunicación a la luz del Pacto".

"Todo ello con miras a mejorar la percepción que la opinión pública tiene sobre los migrantes y sobre la migración en su conjunto, y a reconocer el significativo papel de la sociedad civil y de la Iglesia Católica en las iniciativas de acogida y acompañamiento de los mismos".

Por otro lado es indignante lo que está pasando en nuestro vecino país: “El gobernador del estado de Washington, Jay Inslee, denunció que decenas de mujeres migrantes que cruzaron la frontera suroeste solicitando asilo han sido trasladadas a una prisión federal de Seattle y separándolas de sus hijos, acorde con la nueva y escandalosa política de la administración Trump. Admitió que el número de separaciones aumentó dramáticamente en semanas recientes.

Migrantes y defensores de niños, legisladores demócratas y la Organización de Naciones Unidas han condenado la práctica de separar familias en la frontera, pero el gobierno defiende sus medidas con el argumento de que protege a los menores al dejar claro que quienes crucen la frontera de forma ilegal serán procesados independientemente de sus circunstancias familiares.

Pidamos a Dios proteja a todas las familias migrantes.