family banner

P. Benjamín Osornio Morales, Encargado Diocesano de Pastoral Familiar

Es indispensable que en cada familia se dialogue sobre lo que cada candidato propone y lo que afectaría gravemente a la familia, para así otorgarle el voto a uno o a otro.

En la coyuntura de este día se juega no sólo la oportunidad de hacer un ejercicio democrático por todos los ciudadanos que tenemos derecho de ejercer un sufragio, también se juega el futuro próximo y remoto de nuestra nación. Hoy hay elecciones de Presidente de la República, de senadores, de diputados, de algunos gobernadores, de diputados locales y de muchos alcaldes.

Vale la pena preguntarnos sobre la importancia que tiene la familia en esta jornada electoral, ¿qué papel juega la familia en unas elecciones? No sólo en cuanto que en la familia se deberán aprender los valores de la verdadera democracia, sino en cuanto que el tema de familia deberá ser el eje de las propuestas y de los proyectos de quienes aspiran a ocupar un cargo de elección democrática.

Hablemos de estos dos tópicos:

1. En la familia se aprenden los valores humanos, cívicos y morales que en toda democracia se deben potenciar. En toda familia hay una organización en donde se practican valores inherentes a la democracia: el diálogo, en el que se proponen razones de peso para realizar o dejar de hacer algo, la verdad indispensable para una democracia, no hay democracia donde la verdad es ocultada o deformada; la justicia, que es la base de la paz, se aprende en la familia, el sentido comunitario y la búsqueda del bien común en donde hay que saber renunciar a los intereses personales buscando el bien mayor o el mal menor para todos. En la familia hay también una experiencia muy fuerte de trato con la autoridad, que es ejercida por los padres, y los hijos son tratados con amor, cercanía, justicia, respeto y solidaridad, evitando todo abuso. La familia que vive equilibradamente esta experiencia prepara a los futuros ciudadanos con un potencial de liderazgo que podrán ejercer en un futuro en la escuela, en el trabajo o en la política. La inclusión de todos en los asuntos de la familia y la tolerancia ante las diferencias de los demás ayudan a mantener el amor, la unidad y la fraternidad entre los miembros de la casa.

2. El tema de familia debería ser el eje de las propuestas y proyectos de quienes aspiran a ocupar un escaño en alguna de las cámaras legislativas federales o estatales, así también debería ser un rubro para los que aspiran a un cargo ejecutivo en cualquier nivel de gobierno. Habiendo votado libre y secretamente como ciudadanos y cristianos responsables a favor de la familia, después de las elecciones continúa una nueva etapa cívica y de participación ciudadana, en la que tenemos que aprender a observar, acompañar y exigir para que la democracia se manifieste en cada iniciativa y en cada proyecto, sea a favor del bien común y sea verdaderamente representación de los ciudadanos que eligieron a tales representantes o gobernantes. Seamos ciudadanos de tiempo completo.

Desde la Dipafv (Dimensión de Pastoral de la Familia y la Vida) de la Arquidiócesis, te hacemos una invitación a que salgas a ejercer tu derecho a elegir a la persona que nos gobernará como país y a quienes van a representar nuestros intereses y valores en las Cámaras. Recuerda que la familia es la célula básica de la sociedad por excelencia y es ella el objeto de esta elección y tiene la capacidad para decidir el rumbo que queremos como sociedad, porque la familia no es un problema, es una oportunidad, es la solución a los problemas (AL 7).