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Saludamos con gusto a los lectores de este espacio dedicado a la formación de los catequistas. Para esta ocasión, desarrollando las competencias que el catequista adquiere mediante la formación, nos enfocamos en la competencia organizativa.

Partimos del hecho de que el catequista además de pedagogo es un organizador. La catequesis necesita sus tiempos, espacios, programas, reuniones y articulación. No es obra de una sola persona o de un grupo de catequistas. Nace de la responsabilidad de la comunidad cristiana y se dirige a personas y grupos diversos. De ahí la importancia de que la catequesis tenga una buena organización clara, variada y flexible. Desde este punto de vista, es preciso que el catequista sea apto para insertarse en una pastoral catequética de conjunto, es decir, en el proyecto global de una comunidad cristiana, elaborado para asegurar, de diversas maneras, el servicio de la fe, desde su despertar hasta su maduración, a las personas, a los grupos y a toda la comunidad.

Por eso es necesario que:

*La pastoral catequética incluya propuestas catequeticas comunitarias comunes a todas las generaciones.

*Dar respuesta a las expectativas específicas de personas y grupos. El reto para los catequistas es diversificar las propuestas para la catequesis en función de las necesidades y las expectativas de las personas. La catequesis podría variar según su finalidad: despertar religioso, iniciación en la fe, madurez en la fe; según sus centros de interés: lectura de la Biblia, comprensión del mensaje cristiano, y según su duración: la composición del grupo, los años, el lugar. La competencia del catequista se demostrará si sabe discernir las modalidades de la catequesis que convienen al medio y a las circunstancias.

* La tercera advertencia concierne al acompañamiento de las personas cuando manifiestan su deseo de instruirse en la fe y de recibir el bautismo.

* Por ultimo, el cuarto componente de la pastoral catequética es la catequesis de iniciación  de las nuevas generaciones. Es la tarea clásica, en la que se piensa inmediatamente cuando se habla de catequesis. .

Estos cuatro aspectos representan a su vez, los cuatro retos de la catequesis contemporánea: el reto de la comunidad, el reto de la diversidad, el reto de la misión y el reto de la iniciación de las nuevas generaciones.

* Coordinador diocesano de la Comisión de Pastoral Profética.

 

P. Otoniel Ochoa Nieto*