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Continuamos con la breve presentación que estamos haciendo del III Plan Diocesano de Pastoral revisado y actualizado a partir de los cinco Capítulos que lo componen. Hoy corresponde ver el Tercer Capítulo, que se titula “Nuestras opciones pastorales”.

Las opciones que estamos haciendo en nuestro Proyecto de Renovación y Revitalización pastoral, expresado en nuestro Plan, se concretizan en dos Prioridades ya existentes en la versión pasada y en la integración de dos Ejes Transversales.

La primera Prioridad es la Atención Pastoral a la Familia. Esta Prioridad la hemos venido trabajando desde que iniciamos nuestro proceso evangelizador de manera planificada. No han faltado las expresiones de que ya es una opción desgastada y que es bueno ya dejarla de lado.

Sin embargo, creemos que más que nunca debe permanecer como verdadera Prioridad ante la constatación de que no hemos hecho efectivamente de ella una preocupación que nos ocupe. Además en los tiempos actuales urge más que nunca que atendamos pastoralmente a todos a partir de la familia.

La  segunda Prioridad pastoral que desarrolla el Tercer Capítulo es una Evangelización en Proceso. Esto es apremiante, pues si queremos incidir realmente en el devenir social y en la vida de cada persona con la fuerza del Evangelio, no podemos continuar sembrándolo en la superficie, como un barniz que no permea las profundidades del ser.

Esta Evangelización en Proceso se vive en los procesos evangelizadores que hay que impulsar en cada una de las edades de las personas, según su contexto, en sus propios ambientes. Un verdadero cristiano no se improvisa, sino que es fruto de un prolongado trabajo en su corazón por parte del Espíritu a través de las mediaciones formativas en procesos integrales, sistemáticos y progresivos.

El primer Eje Transversal es el Proyecto de Construcción de la Paz. Este Eje Transversal queremos asumirlo no por moda, ni por una imposición. Mirando la realidad de violencia e inseguridad que vivimos, con objetividad descubrimos en ella una fuerte provocación para involucrarnos como Iglesia en este rubro para detener esta dinámica generadora de muerte.

Esta paz que queremos construir es fruto de la justicia y está sustentada en la esperanza. Se trata de consolar y acompañar a las víctimas, pero al mismo tiempo comprometernos en la vivencia de la justicia, que es su matriz. Todo este trabajo desde la esperanza, que alimenta la alegría y nos lleva a vivir en comunión.

El segundo Eje Transversal, y al mismo tiempo la cuarta opción pastoral, es la inspiración en la práctica pastoral de Vasco de Quiroga. Nuestro primer Obispo, evangelizador incansable, que desde un corazón misericordioso promovió integralmente a todo el hombre y a todos los hombres. Pastor eximio que sigue generando vida en la memoria agradecida de su pueblo.

Siguiendo las huellas de tan preclaro Pastor, queremos hacer nuestro propio caminar, fieles a los hombres y mujeres de hoy, en su contexto concreto y desde sus alegrías, esperanzas, fracasos y aspiraciones. Fieles también a Jesucristo, proclamador y presencia viva del Reino de Dios.

En el cuarto Capítulo del III Plan Diocesano (2017-2026) descubriremos la Ruta de acción que nos llevará a concretizar estas opciones pastorales. El camino elegido como Pueblo de Dios para poder hacer realidad lo que expresa nuestro lema: “En Cristo, nuestra paz, reavivar la pastoral diocesana”.

* Vicario Episcopal de Pastoral y Asesor de la Comisión Diocesana de Pastoral Profética.

P. Leopoldo Sánchez Pérez*