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Próxima está la fiesta de San Miguel Arcángel. Este venerado santo es muy querido en esta comunidad de Tarimoro, perteneciente al Bajío mexicano. Ya comenzaron los preparativos, incluso desde principios de mes, en particular el primero de septiembre se lleva a cabo una romería en la Presa del Cubo, en donde se celebra una Misa por el Buen Temporal y en donde llevan al Santo Patrono desde la Parroquia para agradecer. Será a partir del día 20 que dará inicio el Novenario para que el día 29 se lleve a cabo la gran fiesta: “El pueblo se divide en Cuarteles y cada uno de ellos es responsable de organizar la alborada, que es un recorrido muy temprano por todo el pueblo, con bandas de música, muchos cohetones y mojigangas. La banda de música toca las mañanitas primeramente en la parroquia y en seguida a los encargados del cuartel, continuando con su recorrido por todos los cuarteles”.[1]

Fue tradición por algún tiempo la construcción de carros alegóricos que tenían como motivo a algún personaje de la biblia, entre todos ellos sobresalía el de San Miguel Arcángel el cual era representado como gran general de los ejércitos alados.


 

La Tarimorada

Es la liberación de vaquillas por las calles del poblado, para lo cual se dispone de cercas y gradas para apreciar el espectáculo y que nos recuerda la fiesta de San Fermín en España, pero muy al estilo mexicano, astutos jóvenes corren por delante del ganado mientras este avanza desorientado; algunas personas instalan incluso burladeros, barreras de madera que evitan recibir una cornada. La adrenalina corre por los avezados corredores mientras la gente aplaude y suelta carcajadas ante cada osadía.


 

La encomienda de Acámbaro

Fue en el año de 1522 que la jurisdicción de Acámbaro quedo integrada por 45 localidades, entre ellas la estancia de Tarimoro y fue asignada a Don Pedro de Sotomayor, su fundación oficial fue asignada el 5 de diciembre de 1563 por el virrey Luis de Velasco celebre por haber abolido la esclavitud para 150 000 indígenas. Otro protagonista de la fundación de Tarimoro fue Fray Juan de San Miguel, fraile franciscano quien sobre la ruta ya trazada en el norte de la región de Acámbaro puso “Dios y Ley” en este bastión de chichimecas y frontera del señoría purépecha, el evangelizador conoció el tarasco, otomí y probablemente el pame, enseñó música y canto, por lo que pudo formar coros con los feligreses, pero su más grande mérito fue el de haber impuesto a esta localidad el nombre de “San Miguel de Tarimoro”.


 

 

El templo parroquial

La construcción del templo inicio el 04 de agosto de 1872 y estuvo a cargo del arquitecto Jesús Coria quien tuvo entre muchas dificultades enfrentar el derrumbe de la cúpula cuando esta ya se encontraba en el proceso de enjarrado: “la cimentación se hizo alrededor de la galera de adobe que se seguía utilizando como templo” (Conejo, 2009). En 1930 el piso de madera fue sustituido por el de mosaico, desde su construcción hasta 1973 una barda separaba el atrio del jardín municipal lo cual permite una visión más amplia del conjunto.

 


 

Homenaje al Cardenal

Juan Jesús Posadas Ocampo, el célebre obispo de Guadalajara es originario de Tarimoro, aunque su nacimiento ocurrió en Salvatierra Gto. Debido a que no se encontró médico que atendiera a su madre, el registro se encuentra asentado en esta población y vivió en la esquina de las calles Juárez y Bravo, aquí fue ordenado sacerdote y en su honor se ha colocado en este templo una efigie de cuerpo completo en la explanada, en ella se inscriben las frases “quien como Dios” y “arriesga tu vida por Cristo”, así como su fecha de nacimiento acaecida el 10 de noviembre de 1926, así como la de su muerte el 24 de mayo de 1993 en el aeropuerto internacional de la capital jaliciense.


 

Acervo pictórico

Son varias las pinturas que embellecen este bello recinto, una de ellas de autor y fechas desconocidas nos muestra a un personaje parecido al Miguel Hidalgo que reconocemos en la iconografía contemporánea, pero que algunos historiadores como Paco Ignacio Taibo II aseguran que en nada corresponde al hombre de carne y hueso; en esta pieza “el padre de la patria” se encuentra ante la alegoría de la patria de rodillas y la Virgen de Guadalupe en la parte superior, el cura señala a la emperatriz de América, mientras un querubín se eleva con una corona, se encuentra ataviado con sotana y su cabello es blanquecino, con lo cual se hace una alusión atemporal del significado de estos elementos y que resultan apropiados en este mes en el que conmemoramos nuestra fiestas patrias.

[1] CONEJO, Aurelio (2009 ). Tarimoro en el siglo XXI. Colección Monografías Municipales de Guanajuato. Gobierno del Estado de Guanajuato.

Francisco Hernández.