asambleapasatoral

 

M.S. Avilés

 

Con la participación de unos 300 agentes de las diversas Zonas Pastorales de la Arquidiócesis, se llevó a cabo en el atrio del templo del Carmen, de Morelia, la Asamblea Diocesana de Pastoral, con el tema “La Construcción de la Paz”.

A partir de las 10:00 a.m., se realizó el registro, y pese al día gris y lluvioso, el ambiente fue animándose con la hospitalidad del equipo anfitrión de la Comisión de Pastoral Social, las Voluntarias Vicentinas y otras personas.

El primer Tema fue impartido por el Sr. Obispo Auxiliar D. Herculano Medina Garfias, quien hizo un apretado resumen de la Historia de la Pastoral Social en la Arquidiócesis de Morelia. Recordó las aportaciones, durante el último cuarto de siglo, de sus Coordinadores, entre ellos los PP. Rigoberto Beltrán Vargas, Gabriel Gutiérrez Mejía, Martín E. Navarro Noriega, Gustavo Correa Parra y Miguel Ángel Gaona Pineda. También hizo un breve repaso de sus principales fundaciones (como I.A.P. o como A.C.), entre ellas Cáritas, Banco de Alimentos, Banco de Medicamentos, FERO (Fomento Ecológico Rural Organizado), “Ayúdame a Ayudar”, la nueva gestión del Hospital de la Salud, “María Salud”, Refugio “Santa Fe” y el Asilo “Nuestra Señora de Guadalupe”; en todos los cuales se ha buscado hacer labor tanto asistencial como promocional, teniendo siempre presente lo que enseñara San Vicente de Paúl: “Los pobres dejan de recibir ayuda más por falta de organización que por falta de recursos”.

Recordó también algunos Programas, como el de las “lorena” (estufas de “lodo y arena”), o de capacitación para mejorar la nutrición, los de salud alternativa, concentrado de alfalfa, Pastoral de la Tierra, etc., y comentó que algunos de ellos aún están vigentes, pero otros están en stand by, pero podrían retomarse, como el Banco de Medicamentos o “Ayúdame a Ayudar”; también que se retomen las asambleas diocesanas de la Dimensiones de esta Pastoral (Justicia y Paz, Cáritas, Penitenciaria, Migrantes, etc.), los Encuentros con Empresarios y con los Patronatos.

Entre las intervenciones del público, la Sra. Paulina, de Nocutzepo, apuntó otros programas que había y que les ayudó mucho, como el de la leche de soya, la Caja de Ahorro “Nuestra Señora del Rosario de Talpa”, y que sí se podrían retomar. El P. Martín Eduardo recordó que el P. Rigoberto Beltrán los envió a él y al P. Hércules a estudiar al IMDOSOC.

Luego vino el tema central, “La Construcción de Paz”, que impartió el Sr. Arzobispo D. Carlos Garfias, quien comentó que éste ha sido siempre parte de su compromiso como sacerdote y Obispo. Recordó que participó en la redacción de la carta pastoral “Que en Cristo Nuestra Paz, México tenga vida digna”, y que en 2014 el Episcopado para ello señaló también cinco caminos: 1º) oración; 2º) crear un ambiente de paz; 3º) fomentar el diálogo social; 4º) atención a las víctimas de la violencia, y 5º) atención y acompañamiento a los jóvenes. Dijo que una de sus metas en la Diócesis es contar al menos con un Centro de Atención a Víctimas en cada Zona y en todas las Foranías y Parroquias donde ello sea posible. Se congratuló de que en nuestra Iglesia local funcionen algunas “Escuelas de Perdón y Reconciliación” (Espere). También compartió que en el Episcopado se han realizado Talleres de Solución de Conflictos.

Entre las participaciones del público, una señora de Capula se quejó de que el Centro de Atención a Víctimas no está funcionando, a lo que Mons. Garfias aclaró que hay algunos que las autoridades civiles han instalado, pero que los de la Iglesia aún están en proceso de creación, que tendrán un sacerdote, un psicólogo y un “equipo levadura”. Mons. Carlos Suárez intervino para un comentario en que refirió las raíces dentro del Magisterio y en nuestra Diócesis de la Pastoral Social.

Luego, los participantes se reunieron por equipos para contestar algunas preguntas para valorar la incidencia de la violencia en nuestra sociedad y cuáles son las fortalezas y debilidades que tenemos como Iglesia para construir la paz. Finalmente, se colectaron las respuestas y se pidió a cada participante que resumiera qué fruto extrajo de esta Asamblea y adquiriera un compromiso para su acción.