CONECTAR A LAS PERSONAS CON LA NATURALEZA

 Con este tema se celebrará el Día Mundial del Medio Ambiente 2017 y como cada 5 de junio se nos invita a tomar conciencia de cuidar el lugar donde habitamos. En este año se nos anima a salir al aire libre y adentrarnos en los espacios naturales para apreciar su belleza y su valor, y a impulsar el llamamiento a la protección de la Tierra, nuestro hogar común. El tema de este año nos invita a reflexionar sobre nuestro lugar en la naturaleza y nuestra dependencia estrecha. Nos plantea el reto de descubrir vías divertidas e interesantes de experimentar y valorar esta relación esencial. El medio ambiente le da al hombre el sustento material y le brinda la oportunidad de desarrollarse intelectual, moral, social y espiritualmente. En la larga y tortuosa evolución de la raza humana en este planeta se ha llegado a una etapa en que, gracias a la rápida aceleración de la ciencia y la tecnología, el hombre ha adquirido el poder de transformar, de innumerables maneras y en una escala sin precedentes, cuanto lo rodea. Las Naciones Unidas, conscientes de que la protección y el mejoramiento del medio humano es una cuestión fundamental que afecta al bienestar de los pueblos y al desarrollo económico del mundo entero. El Papa Francisco afirma que “Hoy creyentes y no creyentes estamos de acuerdo en que la tierra es esencialmente una herencia común, cuyos frutos deben beneficiar a todos” y“necesitamos fortalecer la conciencia de que somos una sola familia humana”(LS 52). Unámonos y actuemos en bien de nuestra Tierra y de nuestro medio ambiente. Estamos llamados a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo, para combatir este calentamiento o, al menos, las causas humanas que lo producen o acentúan (LS 23).

LA PAZ ES UN DON DE DIOS QUE DEBEMOS COMPARTIR CON LOS DEMAS.

Quiero resaltar el tema de la conciliación entre las partes implicadas en los casos de denuncias, enfrentamientos por venganza, diferencias múltiples entre personas. Este hecho es una oportunidad para recordar y retomar la necesidad y la importancia de un camino de reconciliación respetando los derechos de terceros. La paz es un don de Dios que debemos compartir con los demás. Construir la paz exige el respeto de la dignidad de todas las personas y de los pueblos y el esfuerzo de vivir la fraternidad. La responsabilidad de proteger los derechos humanos y de asegurar condiciones para que todos puedan cumplir con sus respectivos deberes, recae principalmente sobre el Estado. Sin embargo, los derechos humanos han de ser respetados en las relaciones de todos con todos, como expresión de justicia y de fraternidad. Es necesario promover la profundización de la dimensión antropológica, ética y jurídica de los derechos humanos, con el fin de asegurar su pleno respeto. Cuando los derechos y deberes humanos son vistos desde la legalidad y no desde la cultura, la cual contribuyen a humanizar, se convierten en proposiciones frágiles, separadas de la dimensión ética y racional, que es su fundamento y su fin. Espero «que todo cristiano se sienta comprometido a ser un trabajador incansable a favor de la paz y un valiente defensor de la dignidad de la persona humana y de sus derechos inalienables». Espero la presencia activa de los miembros de la Iglesia como constructores de la paz y constructores de una sociedad más humana (CNP 219).