PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2017-2026,

PROCESO DE RENOVACIÓN Y REVITALIZACIÓN.

Con mucha ilusión y esperanza presentaré en Catedral nuestro Plan Diocesano de Pastoral cuya vigencia seguirá iluminando el caminar de la Arquidiócesis durante 10 años más, hasta el 2026.

Conscientes que los desafíos eclesiales y sociales son grandes y cada vez más exigentes, es necesario ponernos en sintonía con el caminar del mundo de hoy para cumplir fielmente la misión de evangelizar  respondiendo eficazmente a ellos. 

Nuestro Plan revisado y actualizado es la herramienta que estará al servicio del Proceso de Renovación y Revitalización Pastoral que estamos emprendiendo. Podremos reforzar los logros ya alcanzados y retomar con más decisión y compromiso los vacíos u omisiones que vayamos encontrando. El objetivo final es tener una pastoral diocesana viva, dinámica, en búsqueda, encarnada y fiel al Espíritu Santo que todo lo transforma y renueva.

Las prioridades diocesanas que son la “Atención familiar a la familia” y “Una evangelización integral en procesos” se complementan con dos ejes transversales que son “La construcción de la paz” y la “Mística pastoral de Vasco de Quiroga”. Tanto las prioridades como los ejes dan el enfoque y serán las líneas transversales de toda nuestra acción pastoral.

Al entregar el Plan Diocesano de Pastoral hago el llamado a todo el pueblo de Dios a construir el Reino en esta amada y sufriente tierra. El Plan Diocesano de Pastoral quiere favorecer cualquier iniciativa que vaya encaminada a la evangelización. Es nuestra guía de lanzamiento y acompañamiento que nos ofrece un horizonte y una plataforma comunes para favorecer la comunión eclesial. Pero siempre queda abierto todo un universo de posibilidades de acuerdo a las realidades concretas que armonizadas harán de nuestra pastoral una fuerza transformadora de la realidad significativa para la sociedad de hoy.

LA IGLESIA DE MORELIA INVITA A QUE PROCUREMOS FORMAS PRECISAS DE MEDIACIÓN Y ACOMPAÑAMIENTO

Las actuales confrontaciones entre diversos actores y sectores de nuestra sociedad, en un contexto de inseguridad y violencia, resultan estériles. Ellas generan más violencia. Es necesaria la implementación inmediata de estrategias y acciones que nos ayuden a escucharnos y dialogar. De no hacerlo, se seguirá afectando de forma negativa la vida de las personas, las familias y comunidades.

Como pastor de esta Iglesia de Morelia sigo llamando a todos los actores y sectores de la sociedad a buscar acompañamiento y servicio de mediación. Quiero como Iglesia compartir con ustedes sus frustraciones y esperanzas y expresarles que me duele la situación por la que estamos pasando. Les expreso a todos mi cariño y oración ante la realidad que estamos viviendo. Me interpela la incertidumbre y el miedo de muchos de ustedes.

Por esta razón, a través de la Pastoral Social, les ofrezco nuestra disposición a colaborar y a participar buscando entre las partes que pudieran estar en conflicto alternativas, a fin de que construyamos caminos que nos permitan alcanzar la verdad, la  justicia, el perdón, la reconciliación y la paz. Y desde la Comisión de Justicia, Paz y Reconciliación, ponemos a disposición de quienes hayan sido víctimas (personas, familias, grupos, comunidades) un proceso de acompañamiento integral (Psicológico, Espiritual, Jurídico y Pastoral), a fin de alcanzar la paz y la sanación interior. Es necesario que dialoguemos, que aprendamos a escucharnos y lleguemos a los acuerdos que nos permitan alcanzar condiciones de vida justa y digna para todos.

En Cristo, nuestra Paz

+ Carlos Garfias Merlos

Arzobispo de Morelia