EL DIÁLOGO SOCIAL COMO CONTRIBUCIÓN A LA PAZ

En torno a los distintos hechos que se han suscitado en nuestra sociedad civil, el descontento por el desacuerdo de instituciones, han surgido diversas controversias que pueden llevar a confrontaciones de todo tipo, esto nos lleva a hacer un llamado para que todos tengamos en cuenta la necesidad de dialogar. El diálogo conlleva escuchar las partes y tener consensos y decisiones en la verdad y la justicia. Como «la Iglesia habla desde la luz que le ofrece la fe», los invito a ir más allá de la razón humana para enriquecer a los que no creen e invitar a la razón a ampliar sus perspectivas. La Iglesia proclama «el Evangelio de la Paz» y está abierta a la colaboración con todas las autoridades para cuidar este bien universal tan grande. Es hora de diseñar una cultura que privilegie el diálogo como forma de encuentro, la búsqueda de consensos y acuerdos, pero sin separarla de la preocupación por una sociedad justa, armoniosa y sin exclusiones, apegada a la verdad y al bien de las personas. El autor principal, el sujeto histórico de este proceso, es la persona y su cultura, no es una clase, una fracción, un grupo, una élite. Se trata de dialogar para alcanzar un acuerdo para establecer un pacto social y cultural. Al Estado compete el cuidado y la promoción del bien común de la sociedad. Sobre la base de los principios de subsidiaridad y solidaridad, y con un gran esfuerzo de diálogo político y creación de consensos, desempeña un papel fundamental, que no puede ser delegado, en la búsqueda del desarrollo integral de todos (EG 238-240).

 

PRESENTACIÓN DEL PROYECTO: “PLATAFORMA PARA LA CONSTRUCCIÓN DE SEGURIDAD CIUDADANA JUVENIL EN MÉXICO”.

El pasado Viernes 26 de este mes, con mucha ilusión y esperanza se presentó el proyecto “Plataforma para la Construcción de Seguridad Ciudadana Juvenil en México”, es una iniciativa que tiene como objetivo el fortalecimiento de competencias y la creación de oportunidades económicas para jóvenes que se encuentran en situación de riesgo.

Este proyecto surge como respuesta a la situación de inseguridad y violencia que permanece en México con los derivados costos negativos en la vida y el bienestar de las personas, sobre todo entre la población joven.

Para tal presentación se convocó a organizaciones que quieran sumarse como aliados de esta iniciativa mediante su participación en una formación para Orientadores de Empresas de Economía Social, que permitirá a los asistentes adquirir conocimientos y habilidades para la incubación y acompañamiento de Empresas de Economía Social.

Las Empresas de Economía Social son organizaciones democráticas conformadas por 3-5 personas, las cuales -a partir del acompañamiento semanal por parte del Orientador- van construyendo un ejercicio empresarial que, poniendo en el centro a la persona por encima del capital, asegure al mismo tiempo la rentabilidad; dónde el reparto de los beneficios se realiza de manera justa y equitativa.

La sociedad asegura la justicia social cuando realiza las condiciones que permiten a las asociaciones y a cada uno conseguir lo que les es debido según su naturaleza y su vocación. La justicia social está ligada al bien común y al ejercicio de la autoridad.

La justicia social sólo puede ser conseguida sobre la base del respeto de la dignidad trascendente del hombre. La persona representa el fin último de la sociedad, que está ordenada al hombre (CATIC 1928-1929).

+ Carlos Suárez Cázares

                    Obispo Auxiliar de Morelia