CUARESMA, TIEMPO PRIVILEGIADO PARA VIVIR  EL PERDÓN, CAMINO PARA CONSTRUIR LA PAZ.

Celebramos el segundo domingo de Cuaresma, para nosotros en la Iglesia es un tiempo que ofrece las condiciones favorables para el reconocimiento honesto del poder destructivo del pecado personal, que tiene sus resonancias sociales. No podemos ocultar cómo las acciones violentas dañan a diario a personas, familias y pueblos. La violencia es un pecado que daña nuestra realidad en las más variadas formas, siempre causando dolor y muerte.

La revelación cristiana nos recuerda durante la Cuaresma que el perdón es el gran remedio que Dios ofrece para las heridas causadas por el pecado. Tanto las heridas que están en el interior de cada persona como las que se presentan en el seno de las familias y de las comunidades. El perdón es una experiencia que transforma  y logra un efecto positivo sobre el mal y la muerte, de manera que sana y brinda la oportunidad de volver a empezar.

Ante una realidad de tanto dolor, angustia, incertidumbre y miedo de tantas personas aparece el perdón como un camino para la sanación, la reconciliación y la recuperación de la nueva vida en Cristo.  Hay mucho dolor que tiene que ser sanado y se puede alcanzar a través del perdón recibido y ofrecido. El perdón, como expresión del amor, es necesario para la construcción de la paz y para fortalecer el tejido social. La Cuaresma nos ofrece un espacio espiritual y humano para superar el individualismo y para tejer relaciones de amistad y de fraternidad. El perdón siempre será oportunidad de volver a empezar, hago un llamado a todos para que aprovechemos  este camino del perdón  y reconciliación hacia la paz.

ES FUNDAMENTAL LA RESPONSABILIDAD EN EL PROCESO ELECTORAL

Desde inicios del año 2018, todo  nuestro  País está inserto en un proceso electoral que nos encamina a participar y estar atentos a las distintas posturas políticas, conocer propuestas y objetivos de los candidatos. Ante estos hechos políticos que se viven y otros que se avecinan, invito a todos los fieles a la civilidad política y social, ya que todos estamos llamados a construir nuestra democracia con interés y responsabilidad.

En este proceso poco a poco vamos conociendo los personajes políticos que se “destapan”, algunos de ellos van dejando sus cargos para aspirar a otros. Ante este proceso, hago un llamado a todos los servidores públicos que aspiran a otros servicios en la vida social, a perfilarse con responsabilidad.

Es importante que  candidatos y ciudadanos en general hagamos un verdadero esfuerzo por lograr la reconciliación entre las distintas opciones políticas y en la medida de lo posible la integración de las ideas que potencien la grandeza de nuestras instituciones y pueblos.

Las distintas posturas políticas y el proceso electoral nos ofrecen la oportunidad de ser más sensibles y conscientes de la necesidad de colaborar juntos, poniendo todo el esfuerzo, para erradicar la corrupción, la ignorancia y las profundas desigualdades sociales que han marcado a nuestros pueblos. Por ello, es necesario que los ciudadanos generen espacios de participación, exigibilidad y vigilancia en el proceso electoral.

Es necesario que todos propiciemos una participación pacífica y respetuosa, puesto que todos buscamos el progreso, la justicia, el respeto a los derechos humanos y el bien de la Patria. Exhorto a los ya candidatos a ser responsables y siempre trabajar por el bien común, promoviendo el orden, la justicia, la seguridad  y la equidad de los ciudadanos.

+ HERCULANO MEDINA GARFIAS

Obispo Auxiliar de Morelia