DESDE LA  FAMILIA Y LA SOCIEDAD  ESTAMOS LLAMADOS A OFRECER AMOR Y DEDICACIÓN A LOS NIÑOS.

Mañana 30 de abril se celebra en México el Día del Niño, que nos ofrece la oportunidad para considerar la situación de los niños y de las niñas en nuestras familias y en la sociedad. Los niños conforman un sector muy vulnerable de la sociedad que necesita del amor, de la atención y de los cuidados de todos. Hay que hacer visible mucho sufrimiento infantil causado por la pobreza extrema de muchas familias, por la violencia intrafamiliar, por los abusos sexuales. Hay, por otra parte sectores de niños más expuestos como los que tienen que trabajar, los niños de la calle, los huérfanos, los que sufren la prostitución o la trata de personas.  El Día del Niño es una oportunidad para sensibilizarnos a todos ante la situación de los niños y comprometernos a ofrecer a los niños amor y dedicación, buscando alternativas para ellos. ¡Felicidades a todos los niños!

 

EL MUNDO DEL TRABAJO Y LA CONSTRUCCIÓN DE LA PAZ

El 1° de mayo se celebra el Día del Trabajo, que coincide con la fiesta de San José Obrero, quien simboliza el valor que la Iglesia ha dado siempre a la actividad laboral como parte fundamental del desarrollo humano integral. El trabajo es para la Iglesia una oportunidad de colaborar con Dios en el mejoramiento de la Creación, es una opción necesaria para el desarrollo de la persona, es una forma de servir al prójimo, es un medio para colaborar en las actividades económicas generando riqueza y una manera de ganar el pan de cada día.

El trabajo, ya sea manual o intelectual, dignifica a las personas y las pone en condiciones de contribuir al bien común. Por ello, requiere realizarse en las mejores condiciones posibles para favorecer a  los trabajadores que lo realizan. En el día del trabajo todos recordemos que es necesario que tengamos mejores condiciones laborales que dignifiquen a los trabajadores y respeten sus derechos laborales, de manera que ellos puedan contribuir de la mejor forma posible al bienestar social,  al mismo tiempo que procuran el bien de las empresas.

Es lamentable la situación crónica de desempleo y subempleo que prevalece entre nosotros y que contribuye a aumentar la descomposición social como factor de la violencia e inseguridad que padecemos. Seguimos llamando a todos para que confluyan los  esfuerzos tanto de las autoridades como de los empresarios y de los mismos trabajadores para abatir las situaciones desfavorables para los trabajadores, lo que tendrá como efecto condiciones más favorables para la paz.

NUESTRO VOTO SEA PARTE DE NUESTRA PERMANENTE PARTICIPACION

En la próxima jornada electoral del 1° de julio los michoacanos participaremos para elegir Presidente de la República, así como senadores y diputados que conformarán el Congreso federal; también emitiremos nuestro voto para elegir diputados para el Congreso Local y Ayuntamientos de los municipios de nuestro Estado.

Han comenzado ya las campañas de los distintos candidatos a los puestos de elección. En los preámbulos de estas campañas con dolor y preocupación nos hemos dado cuenta de que algunos aspirantes han sufrido amenazas o han sido asesinados. De tal situación somos responsables todos los ciudadanos, sectores e instituciones de esta nación mexicana, pero sin duda la mayor responsabilidad recae sobre las estructuras de gobierno. Se ha degradado el sistema y ha aumentado la desconfianza del pueblo en la clase política.

Recordamos nuevamente lo que con todos los Obispos mexicanos expresamos en nuestro mensaje "Participar para transformar" con ocasión del proceso electoral 2018: "El México que queremos es posible y requiere fundamentalmente de un gobierno honesto y eficaz pero también de ciudadanos participativos que den seguimiento a los procesos de justicia, fraternidad y paz. El voto de los mexicanos debe producir Gobernantes y autoridades responsables; y generar una opinión cívica crítica”. Participemos y hagamos el discernimiento necesario para votar por el mejor candidato que nos garantice respuesta a las diferentes necesidades de nuestro pueblo.

Ponemos este momento de campañas y elecciones, tan decisivo para definir el rumbo de nuestro país y nuestro Estado en las manos del Señor que dirige la historia y bajo la mirada maternal de Santa María de Guadalupe, que siempre ha tratado con compasión y ternura a este pueblo mexicano del que formamos parte.

 

+ Carlos Garfias Merlos

Arzobispo de Morelia