PROYECTO GLOBAL DE PASTORAL 2031-2033

Con mucha esperanza el pasado domingo, Solemnidad de la Ascensión del Señor, la Conferencia del Episcopado Mexicano publicó el documento: “Hacia el encuentro de Jesucristo Redentor, bajo la mirada amorosa de Santa María de Guadalupe”, Proyecto Global de Pastoral 2031-2033.  Este documento surge por la celebración, en el año 2031 de los 500 años de las apariciones de la Santísima Virgen de Guadalupe, y en el año 2033, de los 2000 mil años de los hechos de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, todo hombre y mujer creyente o de buena voluntad podrá prepárales a celebrar estos acontecimientos  de la redención y las apariciones.

La tercera década del tercer milenio de la redención tiene providencialmente un peculiar significado para nuestra nación mexicana, pues apenas pocos años después de la llegada del Evangelio a estas tierras, en el año de 1531, Santa María de Guadalupe hizo resonar en sus palabras, la bondad y novedad del anuncio cristiano. El acontecimiento guadalupano actualizó la buena noticia de la pacífica re-adquisición del único pueblo de Dios (cf. Ef 1,7-8; 1 Co 6,20; 1 P 1,18-21; 2,9-10), ya que mediante la muerte de Cristo fue derribado el muro de la enemistad que dividía a dos pueblos (cf. Ef 2,13-22).

Creemos que la Iglesia en México necesita sentarse a los pies de la Virgen Madre para alentar la esperanza de ser un solo pueblo. La restauración de nuestra responsabilidad necesita de su corazón materno. Ella puede ayudarnos a sentirnos pueblo e identificarnos con el pueblo. Ella nos invita a contemplar, creer, vivir y anunciar el Misterio de la Redención realizado por Jesús.

Por tanto, la gracia de la obra redentora ilumina e interpela nuestra conciencia, además que nos anima a esperar confiadamente en el progreso del reinado de la justicia y la paz de Jesucristo, Hijo de la Madre del verdadero Dios por quien se vive. Por ello, con audacia profética y de modo crítico, con el Proyecto Global de Pastoral 2031-2033 que presentamos, los Obispos de México queremos ofrecer una luz que pueda ayudar a responder a la pregunta fundamental que nos interpela: qué significa celebrar la fe, aquí en México, y ahora, después de dos milenios de la redención de Cristo y medio milenio del acontecimiento guadalupano, ser una comunidad de discípulos, testigos de la plenitud de vida y del consuelo que ofrece a todos, el Hijo de Santa María de Guadalupe.

El Proyecto Global de Pastoral ha sido estructurado en tres grandes partes siguiendo una metodología propia del ejercicio pastoral latinoamericano: en la primera parte miramos la realidad como pueblo redimido por Jesucristo y amado por Santa María de Guadalupe; en la segunda parte interpretamos y juzgamos la realidad descrita desde el acontecimiento de la Redención de Nuestro Señor Jesucristo y desde el Acontecimiento Guadalupano; en la tercera parte, concluimos con lo que es el desafío fundamental: “… Dios nos está llamando a generar esperanza y a fortalecer y reconstruir una vida humana más plena para todos sus hijos, especialmente los descartados por estos nuevos fenómenos, una vida que refleje en cada persona a Cristo el hombre perfecto y se manifieste en condiciones dignas para cada uno”.

Se trata de un proyecto en el que hemos querido involucrar plenamente, en todas las fases de la elaboración y ejecución, a los fieles laicos, a los consagrados y consagradas, a los diáconos y a todos los presbíteros de nuestra amada nación. Queremos proporcionar criterios que faciliten la eficacia de cada Plan Diocesano de Pastoral de cada diócesis, mediante un ejercicio pastoral más coordinado, más sinérgico, transversal, subsidiario y gradual.

 

DÍA INTERNACIONAL DE LA DIVERSIDAD BIOLÓGICA 2018

El próximo 22 de mayo celebramos el Día Internacional de la Diversidad Biológica. Biodiversidad significa variedad de vida, tanto de los ecosistemas como de especies e individuos, incluidos todos los tipos de vida. La diversidad biológica es la base de la vida y de los servicios esenciales que brindan los ecosistemas. Por lo tanto, es el fundamento de los medios de vida y el desarrollo sostenible de la población en todas las esferas de actividad, incluidos los sectores económicos como la agricultura, la silvicultura, la pesca y el turismo, entre otros. Al detener la pérdida de la diversidad biológica estamos invirtiendo en la gente, sus vidas y su bienestar. La diversidad biológica es uno de los pilares de la vida humana. Estabiliza el clima de la Tierra, renueva la fertilidad del suelo y provee bienes y servicios que contribuyen a nuestro bienestar material. Sin embargo continúan insostenibles patrones de producción y consumo y otras prácticas nocivas, exacerbadas por la pobreza y otros factores sociales y económicos.

Entre la amplia gama de organismos vivos que constituyen la biodiversidad se encuentra el ser humano que se relaciona de muy diferentes formas con las demás especies y ecosistemas, de hecho su vida depende profundamente de ellos.

En este Día Mundial de la Diversidad Biológica 2018, los invito a tomar conciencia sobre la permanente interacción que tenemos los humanos con los componentes naturales en donde se desarrollan nuestras actividades. Hay que lograr así que las soluciones planteadas, para resolver los problemas ambientales, tengan validez, sean viables y sostenibles en el tiempo.

El Papa Francisco nos llama a proteger nuestra casa común que incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral. Nos invita a un diálogo sobre el modo como estamos construyendo el futuro del planeta. Necesitamos una conversación que nos una a todos, porque el desafío ambiental que vivimos, y sus raíces humanas, nos interesan y nos impactan a todos. Colaboremos todos como instrumentos de Dios para el cuidado de la creación, cada uno desde su cultura, su experiencia, sus iniciativas y sus capacidades. (LS 13-14).

+ CARLOS GARFIAS MERLOS

ARZOBISPO DE MORELIA